EL TRÁFICO ILEGAL DE FAUNA

¿Qué es el tráfico ILEGAL de fauna? Con este término nos referimos al comercio de animales silvestres, y se le llama ilegal por que está prohibido comerciar con ellos, principalmente si se encuentran amenazados o en peligro de extinción.

En Chiapas, éste es uno de los principales problemas por el cual gran parte de nuestra biodiversidad se encuentra en peligro de desaparecer. Existen algunas normas como la NOM-059-ECOL-2001 que tratan de proteger a las plantas y animales silvestres, y citan los que se encuentran en principal peligro; como por ejemplo la Guacamaya roja y el Jaguar que todavía podemos encontrar en la reserva de Montes Azules, el Quetzal y el Tucán que se encuentran en el bosque de niebla en la reserva El Triunfo, el cocodrilo de río que podemos observar en el Cañón del Sumidero, y el Manatí que apenas quedan unos cuantos en Playas de Catazajá. Estos animales y muchos más se encuentran protegidos por la ley, pero a pesar de eso el tráfico continua y en grandes proporciones. Al año una gran cantidad muere por el mal manejo de las personas que los capturan y saquean de las áreas naturales. Por ejemplo para poder obtener un mono araña o saraguato tienen que capturarlo cuando es un bebé ya que la gente prefiere comprar estos animales cuando son pequeños para poder domesticarlos (cosa que ilusamente piensan), y para poder capturar a un crío es necesario matar a la madre, a veces no solo la madre y el crío son las víctimas, sino también algunos monos de la tropa que intentan defenderlo. Con las aves pasa lo mismo, generalmente los saquean de sus nidos al poco tiempo de nacidos, por lo cual la mayoría muere. En términos estadísticos, de cada 10 animales saqueados sólo uno sobrevive, ¡¡¡imagínense!!! ¡¿Cuantos tienen que  morir para que los saqueadores puedan obtener ganancias de ellos?!.

La historia de cada uno de estos animales que han sobrevivido al saqueo y al mal manejo, no acaba ahí, cuando son vendidos, la gente piensa que es posible domesticar a un animal silvestre como si fuera un gato o un perro domestico, pero definitivamente esto no es posible. Los gatos y perros que tenemos en casa han sido domesticados y manipulados genéticamente durante muchísimos años por lo cual ahora los podemos tener en casa e incluso dependen de nosotros. Pero con un animal silvestre es diferente, cuando mucho se pueden acostumbrar a la gente, pero sus instintos jamás serán retraídos. Todos los animales silvestres por instinto requieren de un gran espacio como territorio, por lo cual es una crueldad tenerlos encerrados. Generalmente los animales que están en jaulas presentan actividades características en las que demuestran su estrés, como por ejemplo cuando se la pasan dando muchas vueltas en un solo lugar; muchos otros se mutilan los dedos o se quitan los pelos y plumas.

La vida de los animales encerrados, a los que se les ha quitado su libertad por el simple hecho de querer tenerlos en casa, se vuelve triste y muy lamentable, la mayoría de ellos jamás volverán a ver la selva verde de donde provienen, jamás podrán volver a sentir el olor a tierra mojada de todas las mañanas por que se encontrarán encerrados en jaulas con cemento en el piso y con una maya que les impide moverse mucho. Cuando se les ocurra tener un animal silvestre en casa piensen que sentirían ustedes si los encerraran por el resto de su vida en un cuarto, tras las rejas, sin haber cometido ningún delito; los animales silvestres no son culpables de nada como para que estén condenados a cadena perpetua a vivir tras las rejas o en un jardín tan pequeño que aunque para nosotros sea grande para ellos solo es un encierro.

Todos los animales silvestres necesitan que la sociedad tenga un poco de conciencia y de amor por ellos, para que no permitan que se sigan saqueando y maltratando de este modo. Todos ellos, al igual que un niño pequeño, sienten, tienen miedo y necesitan quien los cuide para que no sean robados de sus hogares, que para ellos es la selva y bosques de nuestro hermoso estado.

Si ves que en algún lugar venden animales silvestres, denúncialos y exige tu derecho  de conservar nuestra biodiversidad.